
Desde 2019, Rezoloco acompaña a CHANEL Watch & Fine Jewelry en la securización de sus eventos comerciales a través del ecosistema Secured Events: un back-office de gestión de invitados y una aplicación móvil de control de acceso por código QR.
El dispositivo funcionaba perfectamente para los invitados, que recibían su código QR por correo electrónico. Pero persistía un punto ciego: los equipos externos - catering, técnicos, proveedores - que intervienen en el lugar sin necesariamente disponer de un smartphone adecuado. Era necesario encontrar una forma fiable de identificarlos, sin perturbar el protocolo de seguridad ya implementado ni complicar la organización sobre el terreno.
El desafío: diseñar un dispositivo físico portátil, capaz de mostrar un código QR único para cada interviniente, legible por la aplicación existente y lo suficientemente autónomo para durar toda la duración de un evento.
El pliego de condiciones planteaba restricciones fuertes. El dispositivo debía integrarse al ecosistema Secured Events sin cuestionar la arquitectura existente - back-office Next.js, aplicación React Native, lógica de validación por código QR. También debía funcionar sin recarga durante varios días, resistir las condiciones de un evento (manipulaciones frecuentes, uso prolongado) y ser lo suficientemente compacto para llevarse en la muñeca.
En concreto, tres objetivos guiaron la concepción: garantizar una autonomía energética máxima gracias a la tecnología e-ink, que solo consume energía en el momento de actualizar la pantalla; asegurar una robustez física a la altura de un uso en terreno, con conexiones fiables y un formato reducido; y preservar la simplicidad de uso para los equipos de seguridad, que debían poder asignar una insignia en pocos segundos.

El primer enfoque consistió en desarrollar una aplicación embebida en Raspberry Pi, contenedorizada con Docker, que permitía cargar la lista de participantes, seleccionar un interviniente y generar su código QR sobre la marcha. La imagen se transmitía luego a una pequeña pantalla e-ink capaz de conservarla durante varios días sin alimentación. El primer prototipo, equipado con una pantalla de 2.13 pulgadas, validó el principio: la imagen se mantenía y el módulo podía desconectarse y reconectarse sin pérdida.
Pero el formato seguía siendo demasiado voluminoso para llevarse en la muñeca. El equipo optimizó el dispositivo pasando a una pantalla de 1.54 pulgadas con interfaz integrada, reemplazando los conectores frágiles por un sistema magnético de desconexión rápida, y reduciendo el conjunto a un módulo de 60 × 33 mm - un tamaño compatible con una caja tipo pulsera-reloj.
La segunda iteración exploró una vía radicalmente diferente: eliminar el Raspberry Pi del dispositivo portátil. En este enfoque, es la propia aplicación móvil Secured Events la que, tras validar el acceso de un interviniente, genera un nuevo código QR y lo transmite directamente a una pantalla e-ink pasiva por NFC. La insignia ya no necesita batería ni conexión cableada - se alimenta por el campo NFC del smartphone únicamente en el momento de la escritura.
Esta evolución en dos tiempos permitió probar rápidamente el concepto con un prototipo funcional, y luego converger hacia una solución más ligera, más económica y más sencilla de desplegar a gran escala.
Hablemos de su proyecto y construyamos juntos la solución que marcará la diferencia.
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