
En 2016, Opel buscaba crear un evento memorable para ilustrar la potencia y la reactividad de sus motorizaciones de una manera totalmente inédita. El desafío no era hacer una demostración de un coche, sino crear un momento de experiencia memorable, compartible y anclado en una narrativa tecnológica fuerte: ¿y si fuera su cerebro el que arrancara el motor?
La ambición era doble: diseñar un dispositivo técnico real y funcional - no una simulación - y generar automáticamente una prueba visual de la experiencia, inmediatamente difundible en redes sociales. Todo sin fricción para el participante, sin operador técnico visible, y en menos de unos minutos.
Diseñar un sistema completo que permita a un participante equipado con un casco EEG activar el arranque de un motor Opel mediante la sola concentración mental, captada a través de sus ondas cerebrales y transmitida por Bluetooth. El dispositivo debía funcionar en condiciones reales de evento, ser robusto, reproducible y accesible para todo público sin formación previa.
En paralelo, automatizar la producción de un vídeo recuerdo personalizado - con toma de vista simultánea del participante y del coche, intro y outro de marca integrados - exportado y publicado en YouTube al final de cada sesión, sin intervención manual.
ROI experiencial: Cada participante se lleva un vídeo personal. Cada vídeo se convierte en contenido de marca orgánico.
El casco Muse (EEG de 4 canales, Bluetooth 2.1) capta en tiempo real la actividad cerebral del participante a través de los electrodos AF7, AF8, TP9 y TP10. La señal se analiza continuamente para detectar un estado de concentración sostenido (banda beta, 13-30 Hz).
Señal ruidosa → Filtrado → Umbral de concentración → Activación
En cuanto se alcanza y mantiene el umbral de concentración, se emite una señal Bluetooth hacia el sistema embarcado en el coche. El motor arranca. En tiempo real. Sin tocar nada.
El humano pilota la máquina con el pensamiento
Dos cámaras conectadas a un Raspberry Pi graban simultáneamente: el rostro y la reacción del participante con el casco, y el coche en el momento del arranque. Los dos flujos se sincronizan automáticamente.
Dos ángulos · Un momento · Sincronización perfecta
Al final de la sesión, el Raspberry Pi ensambla los dos flujos de vídeo, inyecta una intro y un outro con los colores de Opel, y publica automáticamente el vídeo en YouTube - sin ninguna intervención humana.
Sesión terminada → Vídeo montado → Publicado en YouTube
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